Hoy es uno de esos días que de tanto leer, me provocó escribir. El problema es que no sé de qué. Típica frase en mí. Tantos temas que tocar y ninguno que me interese en realidad. Estoy frente a una pantalla en blanco, que me pide letras y no se las puedo dar. Supongo que le pasa a muchos. Supongo que el periodista es una persona con suerte, mucha suerte. Asumo que un cronista también. Asumo que cualquiera que quiera escribir también. Pero eso no me pasa a mí. A menos no tan seguido como quisiera. ¿Y la entrada anterior? Esa fue una de las casualidades que te pone la vida, si es que lo son. ¿Suerte también? no lo creo.
Hoy es uno de esos días en los que decidí leer, aunque esos días son muy seguidos en mí. Pero esta vez, dejé de lado los libros y empecé por los blogs que leo normalmente. Aunque muchos pensarán que no debí hacerlo, si tenemos en cuenta lo atrasada que estoy con las lecturas obligatorias de la universidad. Pero ya fue, supongo que tendré tiempo después. La verdad, no lo creo, pero una noche con cuentos, crónicas o novelas no me molesta.
Hoy es el día en el que decidí escribir lo que quiera en este blog: asuntos triviales, asuntos importantes, asuntos que no le interesan a nadie (como esto), asuntos que les interesa a todos, asuntos que no tienen sentido, asuntos que sí los tienen. De lo que sea, pero que venga de mí.
Porque hoy sentí, más que otras veces, la necesidad de escribir. Así que me disculparán los pocos que me leen porque quieren hacerlo, los que me leen por compromiso, los que me leen por perder el tiempo y los que me leen porque "en fin, a ver si la china se dice algo". Porque hoy no he dicho nada.
jueves, 28 de mayo de 2009
viernes, 22 de mayo de 2009
Y despues nos preguntamos el porqué
Hoy escuché a un niño preguntarle a su padre: ¿por qué el pisco es peruano? Y a éste responderle –porque sí-
Es muy fácil quejarnos cuando escuchamos que Chile hace tal o cual cosa, pero realmente no nos damos cuenta de que la culpa es nuestra. Es muy fácil decir porque sí, y muy difícil explicar que fue creado en Pisco, en Ica por los peruanos. Es muy fácil quejarse y no hacer nada al respecto. Es muy fácil decir que el gobierno debe hacerse cargo del asunto.
Cada vez que escuchamos la palabra Chile, surge en la mayoría de peruanos una suerte de amarguras y resentimientos, producto sólo de la dejadez que nos caracteriza. Yendo a lo más básico, qué tan complicada podría ser una clase en la que se explique cómo se elabora el pisco.
Pero abordando el tema de fondo, la falta de identidad con el país, que no se obtiene poniendo la mano al pecho a la hora de entonar el Himno Nacional, ni conociendo los símbolos patrios, ni mucho menos colocándose una escarapela en el pecho cada julio. Y la parada militar que sigue como una tradición, que, en los últimos años, terminó haciendo noticia de las ridiculeces del ex comandante general del ejercito, Edwin Donayre.
La falta de identidad, surge principalmente de la típica clase de historia en el colegio, de la clase en la que te hacen leer un libro y escribir el resumen de lo que entendiste, si es que lo entendiste, sino puedes optar por leer lo de otros y cambiarle las palabras. Total, el profesor nunca se tomará el trabajo de leer todos los cuadernos ¿o sí?.
¿Es muy difícil enseñar a los escolares un poco de historia de manera didáctica? Que tan complicado podría ser armar una clase práctica de historia, dejar de leer y reescribir libros, para empezar a entenderlos, interpretarlos y recordarlos. Que tan difícil podría ser explicar cómo sucedió la historia. Que tan difícil podría ser organizar salidas escolares continuamente, en las que se vea y conozca la historia. Que tan difícil puede ser llevar a los grupos destacados de cada año a un viaje, por ejemplo, sólo a los que se lo merecen, para que los demás se esfuercen. Que tan difícil es darse cuenta que cualquier tema se recuerda mejor cuando te diviertes con él.
Debemos dejar de ser memoristas y entrar a lo artístico. Debemos enseñar a pensar en vez de memorizar. Debemos empezar a cambiar el sistema de enseñanza tan aburrido y simplista. Debemos optar por un modelo diferente, dinámico y sobre todo divertido. Debemos buscar motivación y libertad en los alumnos, claro que con los límites lógicos y correspondientes. Debemos, antes de reclamar un aumento de sueldos, empezar a merecerlos. Debemos elevar el nivel de la educación, y despues con todo derecho, reclamar lo que se necesita. Debemos...
El papel del estado (que lo conformamos todos) es fundamental y determinante, queda en nosotros cambiar lo existente. Debemos dejar de sentirmos las víctimas y empezar el cambio. Si la educación escolar es mediocre, están los padres para resolver las dudas de los niños, pero sin olvidar que el “porque sí” nunca será una respuesta inteligente.
Es muy fácil quejarnos cuando escuchamos que Chile hace tal o cual cosa, pero realmente no nos damos cuenta de que la culpa es nuestra. Es muy fácil decir porque sí, y muy difícil explicar que fue creado en Pisco, en Ica por los peruanos. Es muy fácil quejarse y no hacer nada al respecto. Es muy fácil decir que el gobierno debe hacerse cargo del asunto.
Cada vez que escuchamos la palabra Chile, surge en la mayoría de peruanos una suerte de amarguras y resentimientos, producto sólo de la dejadez que nos caracteriza. Yendo a lo más básico, qué tan complicada podría ser una clase en la que se explique cómo se elabora el pisco.
Pero abordando el tema de fondo, la falta de identidad con el país, que no se obtiene poniendo la mano al pecho a la hora de entonar el Himno Nacional, ni conociendo los símbolos patrios, ni mucho menos colocándose una escarapela en el pecho cada julio. Y la parada militar que sigue como una tradición, que, en los últimos años, terminó haciendo noticia de las ridiculeces del ex comandante general del ejercito, Edwin Donayre.
La falta de identidad, surge principalmente de la típica clase de historia en el colegio, de la clase en la que te hacen leer un libro y escribir el resumen de lo que entendiste, si es que lo entendiste, sino puedes optar por leer lo de otros y cambiarle las palabras. Total, el profesor nunca se tomará el trabajo de leer todos los cuadernos ¿o sí?.
¿Es muy difícil enseñar a los escolares un poco de historia de manera didáctica? Que tan complicado podría ser armar una clase práctica de historia, dejar de leer y reescribir libros, para empezar a entenderlos, interpretarlos y recordarlos. Que tan difícil podría ser explicar cómo sucedió la historia. Que tan difícil podría ser organizar salidas escolares continuamente, en las que se vea y conozca la historia. Que tan difícil puede ser llevar a los grupos destacados de cada año a un viaje, por ejemplo, sólo a los que se lo merecen, para que los demás se esfuercen. Que tan difícil es darse cuenta que cualquier tema se recuerda mejor cuando te diviertes con él.
Debemos dejar de ser memoristas y entrar a lo artístico. Debemos enseñar a pensar en vez de memorizar. Debemos empezar a cambiar el sistema de enseñanza tan aburrido y simplista. Debemos optar por un modelo diferente, dinámico y sobre todo divertido. Debemos buscar motivación y libertad en los alumnos, claro que con los límites lógicos y correspondientes. Debemos, antes de reclamar un aumento de sueldos, empezar a merecerlos. Debemos elevar el nivel de la educación, y despues con todo derecho, reclamar lo que se necesita. Debemos...
El papel del estado (que lo conformamos todos) es fundamental y determinante, queda en nosotros cambiar lo existente. Debemos dejar de sentirmos las víctimas y empezar el cambio. Si la educación escolar es mediocre, están los padres para resolver las dudas de los niños, pero sin olvidar que el “porque sí” nunca será una respuesta inteligente.
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