lunes, 22 de junio de 2009

Bomberos, unidos para ayudar

Eran las dos de la tarde y una tranquila conversación con Pedro, bombero de la compañía San Isidro 100, acerca de su oficio, no nos dejaba ver que estábamos donde se reportan todas las emergencias del distrito y sitios aledaños.

Entre preguntas y respuestas, dudas y algunas risas se oyó una alarma, casi imperceptible a mis oídos, pero determinante para Pedro – ¿Lo oyen? – preguntó – es la sirena, hay una emergencia - nuestros rostros reflejaban consternación, preocupación, ¿que haríamos? ¿Quedarnos a esperar que regrese? ¿Subirnos al carro con ellos? Lo último era imposible, arriesgaríamos nuestras vidas y los pondríamos en un aprieto, no podíamos permitirnos ese lujo sabiendo que dificultaríamos su trabajo. En un abrir y cerrar de ojos el escaso par de efectivos estuvo listo, con su sucio y maltratado uniforme, destinado para ser utilizado un año, pero que ellos usan durante cuatro. Con el croquis del lugar del accidente, enviado desde la central de emergencias, subían a la unidad cisterna.

¿Dónde es?- atinamos a preguntar.
En la Brasil con Cabo Nicolás.- respondió

Esta bomba cuenta con cuatro tipos de unidades: la cisterna, la de rescate, la escala y la médica. La unidad de agua posee un tanque de 350 galones, es para respuestas rápidas ya que en un minuto puede vaciarse el contenido. Existe una unidad japonesa más grande, con capacidad de 1500 galones, pero se encuentra en el taller esperando ser reparada. La unidad de rescate, posee principalmente las herramientas para cortar vehículos en caso de accidentes. La escala, es aquella que maneja una inmensa escalera, pero en San Isidro resulta ser una pieza de museo, ya que no cumple su función por los años de uso y la falta de un taller que realice el mantenimiento. Y la unidad médica, o ambulancia, que antes sólo atendía a los bomberos que resultaban heridos atendiendo las emergencias, pero luego empezó a atender civiles hasta que las ambulancias del estado simplemente dejaron de cumplir su labor. No pudimos conocer esta unidad, hace varios meses chocó y, como en el país no hay taller que sepa reparar este tipo de vehículos, al intentarlo la dejaron prácticamente inoperable. La utilizan un mes y otros los dos siguientes meses está en el taller.

Salimos desesperados, necesitábamos un taxi con urgencia, no teníamos ni la más remota idea de donde quedaba esa calle. Corrimos, nos gritamos, nos llamábamos, invadimos un carro – a la brasil, la cuadra que sea, sólo siga a los bomberos- ya habían desaparecido, su sirena no se oía – siga por la brasil, ya los encontraremos – El taxista nos ayudó de buena gana, la emoción era desbordante, la desesperación igual, ni qué decir de nuestra adrenalina. ¿Seguir a los bomberos? Nunca antes lo había hecho, tampoco había pensado en hacerlo.

Todo niño soñó alguna vez con ser bombero, ser el superhéroe que lucha contra el fuego para salvar la vida de las personas y que te agradezcan por ello. Mostrar tu valentía, lo aguerrido(a) que puedes ser, decir soy bombero, en algún momento podría salvar tu vida y la de otros diez. Pero luego, todos crecemos, y nos olvidamos de ese detalle que es el ayudar a los demás, pero existen pocos que crecen con esas convicciones, los vemos en las calles, pero no los reconocemos. Y que con minutos, horas, meses, años de preparación, lo cumplen. Los famosos bomberos, aquellos que trabajan voluntariamente, aquellos que, como dicen “salimos a una emergencia, a salvar vidas, pero sin saber si regresaremos con la nuestra”.

No los encontrábamos, empezamos a desanimarnos, pero la sirena se oyó de nuevo, con ella el viejo, aunque aún imponente unidad cisterna estaba regresando. Los detalles de la ubicación del accidente que habían recibido, estaban equivocados, se desviaron un poco, pero lograron llegar a tiempo, al igual que nosotros.

El Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú depende directamente del Presidente del Consejo de Ministros, pero constituyen un ente independiente. El apoyo económico del estado es empleado para la compra de equipos, mantenimiento de las unidades y combustible principalmente, aunque no es suficiente para las casi 190 bombas del país. Es por ello que recurren a los municipios y gobiernos regionales en busca de mayor sustento. Defensa civil es una entidad aparte que no responde por ellos, pero que en cierto grado complementa su labor en casos de desastre.

Un choque entre una camioneta pick up Toyota (OO-5009) y un taxi, station wagon (SPX-096), era el motivo de la emergencia. Ningún herido, pero sí una posible fuga de gas del tanque del taxi. Javier, otro bombero, compró una pequeña bolsa de detergente para comprobarlo. Felizmente el accidente fue menor, empezaron a apuntar los datos para el parte de servicio, documento oficial del cuerpo de bomberos en el que se detalla el hecho y los procedimientos con los que se intentó resolver el caso. De pronto un estridente ruido llamó nuestra atención y el llamado a los bomberos no se hizo esperar.

Las llamadas más comunes son por emergencias médicas, para tratarlas llevan un curso básico con opción a una especialidad. Pero también es la que más cuestionamientos les deja. ¿Hice todo lo que pude?, ¿soy malo?, ¿si hubiera actuado de otra manera, lo habría salvado? Son muchas las preguntas y dudas ligadas a una serie de sentimientos encontrados. A veces los han llamado asesinos, mientras ellos sólo intentan comprender el dolor ajeno.

Sin embargo nunca faltan aquellos que llaman para hacer bromas dejando falsas alarmas, obstaculizando su servicio. No se posee el nivel de cultura necesario en la ciudadanía, una muestra de ello es que muchos no conocen el número de la central de emergencias o, ante una emergencia, no se intenta ayudar sino que hacen todo lo contrario, obstaculizar.

En la misma esquina ocurrió el impacto entre una camioneta 4x4, LGS-368 y un taxi, modelo tico de placa AQO-385. El accidente sí fue grave. El tico es un carro débil y frágil, por esto toda su parte delantera quedó destrozada, y de las dos pasajeras una resultó herida. El otro vehículo sufrió apenas unos rasguños. Alarmaron a otras bombas para buscar apoyo de una unidad médica, esta vez si era necesaria.

Las unidades más importantes en este tipo de casos son la médica y la de rescate, las bombas que acuden al lugar son las que estén más cerca y entre ellas se complementan.

Una de las pasajeras estaba muy nerviosa y alterada por los goles que había sufrido su madre en el impacto, por lo que el bombero se vio obligado a levantarle la voz – ¡Señora, tranquilícese! Su madre estará bien, sólo se ha golpeado un poco- Ella se calmó, pero la paciente desmayó e inmediatamente la acomodaron en la camilla y se la llevaron al hospital más cercano.

“A veces uno tiene que reaccionar así, para mantener el control. Los involucrados no pueden manejar la escena, uno debe hacerlo” Así fue como nos lo explicó Javier. Se siente un tanto insensible por continuar su vida sin preocupaciones luego de tratar dos accidentes. Por esto también se cuestiona. Pero trabaja con gusto, como voluntario, y prefiere que no sea de otra manera, sino el sentimiento cambiaría y con ella la percepción que se tiene de ellos.

Como toda entidad tienen reglas que cumplir, pero no se sienten sometidos a ellas. Deben cumplir según su cargo una cantidad mínima de horas al mes, pero siempre tratan de ocupar más. Son pocos los miembros de la bomba de San Isidro, y es mínima la cantidad de postulantes para este año.

Para ayudar como quisieran es mucho lo que necesitan desde uniformes, hasta equipos de respiración, unidades de transportes, y mayor presupuesto para el mantenimiento de éstos.

Aún así, para ellos, la bomba es como su segunda casa, un lugar donde se sienten cómodos y entre amigos. Es fácil ver gente caminar por la calle pero no conocemos de sus vidas ni la labor que realizan, podría ser que alguno de ellos sea bombero y que en algún momento de tu vida acuda a salvarte sin necesidad de conocerte.



creditos para Amy por el final =P

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